Sus ojos son como la miel
y sus pestañas como alas de mariposa;
su corazón grande y noble
y sus manos suaves y sedosas.
Los pucheros en su rostro cuando la regaño,
llenan de lágrimas sus ojitos y los míos;
pero en un par de minutos,
alegra mi vida con sus pequeños bracitos.
Un ángel que bajó del cielo sin alas,
fundiendo su corazón junto al mio,
y ahora que haces parte de mi vida,
no imagino un solo día sin ti
